Octavo Día

TunTrsm111Nuestra Señora del Milagro
Apoya el proyecto de su Hijo

Por la señal de la Santa Cruz líbranos de nuestros enemigos,
Señor Dios nuestro.
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

ACTO DE CONTRICIÓN

Con todo el amor de mi corazón te amo, mi Jesús, por ser quien eres;
pésame  haber pecado y propongo, ayudado de tu divina gracia, nunca más ofenderte.
V. Dios mío, ven en mi auxilio.
R. Señor, date prisa en socorrerme.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
Por los siglos de los siglos.
Amén.

ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS

Inmaculada Virgen María,
!Madre admirable de Dios y de los hombres!
Te reverenciamos humildemente ante esta milagrosa imagen en que irradian los destellos de tu celestial hermosura.

Al contemplarla se ilumina nuestra mente con los esplendores de la fe,
se conmueve nuestra voluntad a impulsos de la esperanza
y nuestra ruindad se siente transformada por los efectos de la caridad divina.

Así bendecimos a Dios Padre que te escogió para Madre de su Hijo,
bendecimos a Dios Hijo que se hizo hombre en tu seno purísimo,
y bendecimos a Dios Espíritu Santo, que te enriqueció con la excelencia de sus dones.

Siendo nosotros polvo y miseria y experimentando a cada paso las consecuencias del pecado original,
del que fuiste preservada, imploramos confiadamente tu intercesión poderosa para que,
libres del cautiverio del demonio y fortalecidos contra los influjos del mal,
nos esforcemos por conservar la dignidad de ser hijos tuyos hollando bajo nuestros pies,
los insidiosos enemigos de nuestra salvación: mundo, demonio y carne.

Y por los méritos de tu castísimo esposo san José y los del Seráfico Padre san Francisco,
concédenos la gracia especial que en esta novena te suplicamos.

Amén

En el día de hoy oremos:
Por todos nosotros para que amemos más la sagrada Eucaristía.

Desde la palabra de Dios:
“El padre y la madre estaban admirados de lo que se decía acerca del niño.
Simeón los bendijo y dijo a María, la madre:
Mira, este niño está colocado de modo que todos en Israel o caigan o se levanten;
sera signo de contradicción y así se manifestarán claramente los pensamientos de todos.
En cuanto a ti, una espada te atravesará el corazón” (Lc 2, 33-35)
Palabra del Señor.

Reflexión:

La Santísima Virgen María, apoyó el proyecto de su Hijo,
desde antes de nacer.
Fue la que siempre le dijo “sí” a su hijo.
Le dijo sí al nacer, sí en su infancia donde lo acompañó a crecer en estatura,
en sabiduría y en gracia. Dijo “hagan lo que Él les diga ”cuando apenas empezaba su vida pública;
le dijo sí y lo acompañó en el camino de la cruz; y de pie en el calvario,
al lado de la cruz, confirmó ese “sí” que había dado durante toda la vida.
Más aún, “perseverando junto a los apostóles en la espera del Espíritu,
cooperó con el nacimiento de la Iglesia misionera,
imprimiéndole un sello mariano que la identifica hondamente” (DA 267).
“María es la gran misionera, continuadora de la misión de su Hijo y formadora de misioneros.
Ella, así como dio a luz al Salvador del mundo, trajo el Evangelio a nuestra América (DA 269).

Relato de la Aparición:
“En el año de 1932, el reverendo padre José Abrahán Cerón,
de la Compañía de Jesús, en acción de gracias por un señaladísimo favor recibido de Nuestra Señora del Milagro,
trabajó con mucho interés para que se reanudara su festividad anual.
Se condujo la imagen en solemne procession hasta el lugar de la aparición,
tomando parte lo más granado de la sociedad, los colegios y el ejército.
La Sagrada Imagen, en andas ricamente adornadas,
pasó por las principales calles de la ciudad entre arcos y lluvia de flores.
Quiso el cielo que así comenzara la nueva era de la devoción a este monumento de María Inmaculada por los afortunados hijos de Tunja.
En el año de 1935 el señor Hipólito Cardozo Pinto y su esposa Doña Dolores Ávila de Cardozo
celebraron las fiestas también en acción de gracias.
Desde ese año estos fervorosos devotos de Nuestra Señora del Milagro
han venido año tras año siendo los priostes de esta solemne festividad en honor de la Reina de Tunja”.

Oración:
Gracias, Madre santa, por tu ejemplo de amor.
Danos la gracia de decir “sí a la vida”;
llénanos de gran amor para poder decir “sí a la familia”;
fortalécenos para decir “sí a afrontar las dificultades que la vida nos presenta”.
Danos valentía para decir “sí al trabajo, sí al estudio, sí al progreso digno”.
Que nuestra vida entera se convierta en un sí a tu proyecto de salvación de tu amado Hijo.

Amén.



GOZOS


Tú imagen, !Madre querida!

Santo y prodigioso don,
Que del cielo fue traída,
Graba en nuestro corazón.

I
Aurora pura y Hermosa
Que anunciaste bien hadada
Del gran día la llegada
De Justicia el claro sol,
Alúmbranos cariñosa
Y enciéndenos en tu amor.
Tú imagen, !Madre querida!
Santo y prodigioso don,
Que del cielo fue traída,
Graba en nuestro corazón.

II
Luz bendita de los cielos,
Dulce estrella de los mares,
Consuela nuestros pesares
Y guíe tu resplandor
La vida y nuestros anhelos
De la mar entre el furor.
Tú imagen, !Madre querida!
Santo y prodigioso don,
Que del cielo fue traída,
Graba en nuestro corazón.

III
Iris santo colocado
Entre la tierra y el cielo
Como prenda de Consuelo
Y de piadoso perdón.
¡Ay! Líbranos del pecado
con tu santa protección.
Tú imagen, !Madre querida!
Santo y prodigioso don,
Que del cielo fue traída,
Graba en nuestro corazón.

IV

De tus manos maternales
Caen en haz refulgente
De las gracias el torrente
Como dádiva de Dios,
Y eres para los mortales
El Puerto y faro major.
Tú imagen, !Madre querida!
Santo y prodigioso don,
Que del cielo fue traída,
Graba en nuestro corazón.

V

De David la torre fuerte
Con diamantinos escudos
Resistes ataques rudos
Del infernal sitiador,
Y en el trance de la muerte
Defiendes al pecador.
Tú imagen, !Madre querida!
Santo y prodigioso don,
Que del cielo fue traída,
Graba en nuestro corazón.

VI

Manó bálsamo oloroso
En abundante medida
De Fortaleza y de vida
Símbolo consolador
De este lienzo prodigioso
Con general estupor.
Tú imagen, !Madre querida!
Santo y prodigioso don,
Que del cielo fue traída,
Graba en nuestro corazón.

VII

Por los celestes favores
Con que tu imagen preciosa
Ha consolado piadosa
A una Cristiana region,
“Del Milagro” en sus loores
te llamaron con fervor.
Tú imagen, !Madre querida!
Santo y prodigioso don,
Que del cielo fue traída,
Graba en nuestro corazón.

VIII

De nuestra fe la firmeza
Guarda como Madre pía;
Haz que crezca cada día
En los creyentes tu amor
Y tu maternal terneza
Aumente nuestro fervor.
Tú imagen, !Madre querida!
Santo y prodigioso don,
Que del cielo fue traída,
Graba en nuestro corazón.

IX

¡Oh Madre y Reina clemente,

cubra a tus hijos tu manto
y en la amargura del llanto
sé nuestra consolación!
¡Llévanos al esplendente
cielo, nuestro galardón!
Tú imagen, !Madre querida!
Santo y prodigioso don,
Que del cielo fue traída,
Graba en nuestro corazón.

PETICION : XXXXXXXX

Dios te salve María
llena eres de gracia
el Señor es contigo;
bendita tú eres
entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto
de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la ahora
de nuestra muerte.
Amén

Dios te salve María
llena eres de gracia
el Señor es contigo;
bendita tú eres
entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto
de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la ahora
de nuestra muerte.
Amén

Dios te salve María
llena eres de gracia
el Señor es contigo;
bendita tú eres
entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto
de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la ahora
de nuestra muerte.
Amén


ORACIÓN FINAL PARA TODOS LOS DÍAS

Toda Hermosa eres, María y en Ti no existe la mancha original;
Tú eres la Gloria de Jerusalén, Tú la alegría de Israel,
Tú el honor de nuestro pueblo; eres la Abogada de los pecadores.
Oh María, Virgen prudentísima, Madre clementísima!
Ruega e intercede por nosotros ante Jesucristo Nuestro Señor.

V.
Oh Virgen María, fuiste Inmaculada en tu Concepción.
R.Ruega por nosotros al Padre, cuyo Hijo nos diste habiéndole concebido por obra del Espíritu Santo.

Oh Dios, que por la Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen,
Preparaste digna morada a su hijo,
te suplicamos que así como en prevision de la muerte de ese mismo Hijo la preservaste de toda mancha,
así también nos concedas el llegar puros a tu divina presencia.
Por el mismo Jesucristo Nuestro Señor.
Amén.

V.
Oh María, concebida sin pecado.
R.Rogad por nosotros que recurrimos a Tí.

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